
En un pueblo llamado Capullana, vivía un niño llamado Toñito, este era alegre, entusiasta y estudioso.
Todas las tardes, salía con su papá a recoger por las calles botellas, cartones, latas de leche, papeles, revistas, etc. Toñito recogía y se ponía contento al encontrar cualquier objeto.
Cuando ellos regresaban a casa comenzaban a seleccionar lo que habían recogido para que papá lo venda al día siguiente.
Luego de terminar de seleccionar, Toñito se lavaba las manos para cenar y luego su papá le ayudaba a resolver las tareas que la maestra le había dejado.
Toñito era feliz al ver que podía ayudar a papá.
Todas las tardes, salía con su papá a recoger por las calles botellas, cartones, latas de leche, papeles, revistas, etc. Toñito recogía y se ponía contento al encontrar cualquier objeto.
Cuando ellos regresaban a casa comenzaban a seleccionar lo que habían recogido para que papá lo venda al día siguiente.
Luego de terminar de seleccionar, Toñito se lavaba las manos para cenar y luego su papá le ayudaba a resolver las tareas que la maestra le había dejado.
Toñito era feliz al ver que podía ayudar a papá.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario